El mezcal, sustentable cultura

Víctor Baca E.

 

(“–Mezcal –dijo el Cónsul”) en la cantina El Farolito, situada justamente a las faldas del volcán Popocatépetl: “Bebióse rápidamente dos mezcales: las voces cesaron. Chupando un limón, hizo el inventario de cuanto le rodeaba. El mezcal lo tranquilizaba y a la vez entorpecía su mente. […] Detrás del bar, colgaba de un torniquete giratorio una hermosa cantimplora oaxaqueña con ‘mezcal de olla’ de la que habían escanciado sus dos copas.  1. Lowry

 

En las últimas décadas, sobre todo partir de la entrada del milenio, por presiones al modelo económico vigente, y la respuesta de éste para que, sin modificar los fines y objetivos del mismo, pero al mismo tiempo sin dejar de lado los principios de los sistemas productivos, porque al final lo que importa es la producción, se vio obligado a ofrecer otra solución: la sustentabilidad.

Como señalan algunos estudios, en la actualidad, elementos como el incremento demográfico, por momentos descontrolado, así como “la desigual distribución de territorios a la población, el rápido apogeo de la urbanización, la degradación y fatal destrucción de recursos naturales, deforestación o la mala calidad en el aire han provocado, no sólo solo a nivel mundial sino también a nuestro país; México, el surgimiento de graves crisis ambientales” (Blog, 2023). Por estas razones, entre otras, es que debemos concebir los sistemas productivos conforme a los factores que nos permitan entender antes que otra cosa su viabilidad para enfrentar los procesos con una perspectiva futura, no solo inmediatista, pues muchos procesos, sobre todo agrícolas, contienen en sus entrañas un sentido cultural y social, así como de una herencia que tenemos que legar.

El sistema productivo referente al mezcal en algunas regiones del estado de Puebla, aprovechado que se trata de una bebida de amplio consumo y, de par de décadas para acá, en una bebida en aquellos años aún tenía el estigma de ser una “bebida de pobres” (Ángeles, 2021), y que de la noche a la mañana se convirtió en la bebida de moda. El mezcal que, desde su tradición milenaria, estigmatizada, es un proceso que la historia y cultura nacional son parte fundamental de su éxito comercial, nacional e internacional. Es un modelo de una planta que es señal identitaria, y, por tanto, su cuidado sociocultural y sustentable es importantísimo a la par de su producción.

El maguey o agave es clasificado dentro de los ecosistemas naturales, no obstante, por la intervención que han practicado sobre de él, en especial por los seres humanos, es que se ha se ha integrado dentro de los que se consideran sistemas de cultivos para su explotación con fines comerciales, aunque como señalan algunos estudiosos de él, también lo utilizan con otros fines. Por ejemplo, en los cultivos del Valle de Tehuacán, lo utilizan como fibras, utensilios, combustible, materiales para construcción, medicina tradicional, aunque también para productos alimenticios y pulque y mezcal. Por esto debemos considerar la conservación, pues no podemos olvidar que el manejo natural del recurso es necesario para para mantener la viabilidad y la preservación del material genético (Rivas, 2018).

Para entender la naturaleza del cultivo del Agave, como una producción sustentable (PS) tendríamos que concebir el modelo de producción de bienes y servicios que minimiza el uso de recursos naturales, que involucra el máximo aprovechamiento de cada uno de los productos que se pisen en términos de sustentabilidad, además de la generación de materiales tóxicos, residuos y emisiones contaminantes sin poner en riesgo las necesidades de las generaciones futuras. Esto también obliga a pensar que la planta tarda hasta más de 7 años para empezar a producir y se debe se atingente en su cuidado para su reproducción y conservación.

En la actualidad, también debemos considerar factores como el crecimiento demográfico, la desigual distribución de territorios a la población, el rápido apogeo de la urbanización, la degradación y fatal destrucción de recursos naturales, deforestación o la mala calidad en el aire han provocado, no sólo solo a nivel mundial sino también a nuestro país; México, el surgimiento de graves crisis ambientales. Que involucran no solo al sistema productivo del maguey sino a todos los sistemas.

En condiciones generales pensamos la sustentabilidad como parte de un mantenimiento del equilibrio que se debe establecer entre la naturaleza y el hombre, y esto se debe a que debemos de observar la necesidad de preservar los procesos productivos, sobre todo los de carácter agrícolas que son base del sistema alimentarios, aunque en efecto esto casi en todas las veces, la sustentabilidad se concibe más en el sentido de producir un excedente que acuda al mercado y no en la producción para autoconsumo.

En otro sentido, la sustentabilidad para una sociedad simboliza la presencia de condiciones de carácter económico, ecológico, social y sobre todo políticos, aunque en ocasiones olvidamos el sentido e implicación cultural, asunto que no es menor. Erik Escudero en sus notas sobre sustentabilidad, resume en cierta manera lo que muchos investigadores afirman, en el sentido de que “No puede haber sustentabilidad en una sociedad cuando se están destruyendo o terminando los bienes de la naturaleza, o cuando la riqueza de un sector se logra a costa de la pobreza de otro” (Escudero, 2020).

De ahí que pensemos que, el maguey o agave, se debe integrar dentro del espectro de la agricultura, ya que es un sistema productivo básico por excelencia, en donde se deben cuidar y mejorar la relación de los factores socio-ambientales (particularizados o generalizados) estimulando alimentos orgánicos de alta sanidad, a través de Sistemas Productivos Sustentables. Sin embargo, vale apuntar que el cultivo provoca algunas situaciones negativas que no podemos perder de vista, como lo es la erosión y la tala y quema de pastizales para procurar los territorios donde se plante.

Por otra parte, respecto de la sustentabilidad del sistema que más que agrícola, es en algunos procesos agroindustrial, pues mientras que para su cultivo, no es el agua un factor clave ya que puede convivir en climas variados, incluyendo el árido y semiárido, como en el valle de Tehuacán, sí es importante considerar que su cultivo es factible, pues esta planta se adapta también a climas subtropicales semiáridos y subhúmedas con régimen térmico templado, semicálido o cálido (Ruiz Corral, et al, 2007). Aunque según especialistas, se consideran como climas idóneos aquellos que tienen un régimen térmico de templado a semicálido, aunque es preferible que el clima predominante es cálido subhúmedo, donde las temperaturas cálidas a lo largo del año incrementan la respiración de la planta y el consumo de los carbohidratos producidos durante el proceso fotosintético. (Ruiz Corral, citado en Benítez G., 2023)

La académica y activista Yesenia Hernández enfatiza que “la demanda de plantas listas para producción, induce problemas ambientales como la conversión de ecosistemas naturales como selvas bajas caducifolias, en plantaciones de maguey Espadín (monocultivo) afectando a las funciones y servicios ecosistémicos que la naturaleza provee, como el equilibrio ambiental y la consecuente reducción de beneficios que las personas reciben del entorno: provisión de materiales o la regulación ante fenómenos naturales” (Hernández, 2020).

Es importante observar que la sustentabilidad, en este caso, no solo se trata de procurar el equilibrio en producción ecológica, sino también de mantener la calidad y autenticidad del mezcal. Lo que obliga a respetar las tradiciones y procesos identitarios que hacen que el mezcal sea único y de alta calidad. 

 

Sistema socioecológico productivo Problemática  Prácticas que detonan el problema y que se quieren cambiar Condiciones requeridas para cambiar
Mezcal  Son procesos diferenciados el cultivo y la producción, y el agua y la erosión pueden ser un problema, así como respetar el carácter cultural e identitario del producto. El apresuramiento de la producción, así como no buscar el equilibrio ecosistémico en los territorios destinados al cultivo. La producción debe realizarse con respeto y protección a la biodiversidad local que incluye la preservación de los hábitats naturales y la minimización del impacto en la fauna y flora silvestres.

 

Referencias

  1. Ángeles, Graciela (2021) Mezcalillera en Miradas femeninas desde el mezcal, México, Ciatej https://www.redalyc.org/journal/280/28069360007/html/
  2. Benítez García, Erika (2023) Caracterización y sostenibilidad de la producción de agave y mezcal en el estado de Puebla, Tesis
  3. Escudero, Erik (2020) Sistemas productivos y sustentabilidad, recuperado https://thefoodtech.com/seguridad-alimentaria/sistemas-productivos-y-sustentabilidad/
  4. Hernández, Yesenia (2020) Agaves, mezcales y medioambiente recuperado en https://mezcologia.mx/agaves-mezcales-y-medioambiente/
  5. https://powerdepot.com.mx/blog/por-que-es-tan-importante-la-sustentabilidad, 2023
  6. Rivas Noari (2018) Plantas silvestres vs plantaciones establecidas en condiciones naturales: análisis de diversidad genética de Agave potatorum, Informe, México, Uam, Xochimilco.
  7. Tena-Meza, Martín, et al, (2023) Caracterización agroclimática del cultivo de Agave tequilana Weber en la barranca del Río Santiago, Rev. Mex. Ciencias Agrícolas, vol.14no.3, https://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=S2007-09342023000300375&script=sci_arttext