Riesgos de la Inteligencia artificial

 

Dr. Rafael Reyes Chávez

El siete de mayo de 2025, en Oviedo España, Byung Chul Han, filósofo alemán de origen surcoreano fue elegido para el premio princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2025, el cual fue entregado el 24 de octubre, de acuerdo con lo expresado por el presidente del jurado 

“por su brillantez para interpretar los retos de la sociedad tecnológica, su obra revela una capacidad extraordinaria para comunicar de forma precisa y directa nuevas ideas en las que se recogen tradiciones filosóficas de oriente y occidente, el análisis de Han resulta sumamente fértil y proporciona explicaciones sobre cuestiones como la deshumanización, la digitalización y el aislamiento de las personas, su mirada intercultural arroja luz sobre fenómenos complejos del mundo contemporáneo y ha encontrado un amplio eco entre público de diversas generaciones”. 1

Son ampliamente reconocidas por sus lectores las críticas de Byung-Chul Han a la inteligencia artificial (IA) y otras herramientas digitales, que nos enfrentan a una paradoja, porque por una parte nos proporcionan la sensación de libertad plena, con opciones infinitas y, sin embargo, promueven un control y una vigilancia que anulan la singularidad humana y la capacidad de pensar de forma auténtica. 

Pensamos que somos libres, continúa Han pero vamos de una adicción a otra, de una dependencia a otra, el problema es grave cuando se invierten los papeles y en vez de usar nosotros la tecnología como lo que es, una herramienta, es ella la que nos usa y nos esclaviza.

“el ser humano acaba convertido en esclavo de su propia creación. Las redes sociales…No nos socializan, sino que nos aíslan, nos vuelven agresivos y nos roban la empatía facilitan una comunicación sin límites… estamos interconectados, pero nos hemos quedado sin relaciones ni vínculos genuinos”. 2

El infinite scroll promete información ilimitada, pero la sociedad se está perdiendo en un “maremágnum de información y comunicación” que “en sí mismos no dan ni sustento ni orientación”.

La tecnología no es en su opinión la única responsable de esa falta de conexión con lo más humano, lo es también el actual sistema educativo, al que critica duramente: ha calificado como “empresas neoliberales en las que los alumnos son clientes y los profesores, vendedores”.

Entre sus principales argumentos se encuentran que, la información digital no es narrativa, sino acumulativa y numérica, puede calcular con rapidez, todo lo vuelve calculable, predecible y controlable la considera vacía de significado y de la riqueza de una “narración, le falta el espíritu.

Impide tener un pensamiento auténtico porque carece de emoción y afectividad, la IA no puede experimentar emociones ni afectos, el pensamiento humano, en cambio, está intrínsecamente ligado a la dimensión afectiva, que es la fuerza que le da sentido.

La IA, en la visión de Han, es una herramienta del poder que delega la vigilancia a los propios individuos, al igual que los teléfonos inteligentes, la IA nos utiliza y nos convierte en esclavos de la productividad y el rendimiento, limitando la acción colectiva y la solidaridad. 

La inmediatez y el efecto de shock del acceso a la información ganan la batalla a la consideración del contenido, lo que promueve una ausencia total de entendimiento.

En su crítica a la dematerialización digital, Han argumenta que la información digital carece del “aura” de las cosas analógicas, por ejemplo, de las selfies, muestran rostros sin el valor cultural y la belleza melancólica del retrato tradicional.

La IA no tiene acceso a horizontes que se vislumbran en lugar de estar claramente definidos, es sorda, no escucha otras voces

En resumen, Byung-Chul Han ve la IA no como una forma superior de pensamiento, sino como una herramienta que profundiza los problemas de la sociedad actual, como la cuantificación, la falta de afectividad de ahí es comprensible su invitación a recuperar el “espíritu contemplativo”

Con una perspectiva alejada del determinismo tecnológico, Han opina que son los poderes públicos los que deben asumir el control del desarrollo de la tecnología. “La tecnología sin control político, sin ética, puede adquirir una forma monstruosa y volver a esclavizar al ser humano”, especialmente debido al creciente poderío de la IA.

  1. Lectura del acta del jurado del Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2025 https://www.youtube.com/watch?v=_Mc7stJ7l2I
  2. Discurso de aceptación https://www.fpa.es/es/premios-princesa-de-asturias/premiados/2025-byung-chul-han/?texto=discurso

 

Riesgos de la Inteligencia artificial