El palafito como hábitat milenario persistente y reproducible: modelos palafíticos en el Lago de Maracaibo

Dr. Francisco Mustieles Granell

 

     La persistencia y reproducibilidad del hábitat palafítico en los distintos modelos y medios aquí analizados se apoya principalmente sobre dos aspectos fundamentales a nivel macro:

    • El mantenimiento de la actividad económica pesquera, o el desarrollo de otras in situ (turismo, cultivo de cocoteros), las cuales debieran ser potenciadas para permitir salir a sus pobladores de la extendida pobreza;

    • La persistencia del bio-hábitat-cultural que permite precisamente la actividad pesquera; sin embargo, en las últimas décadas el deterioro del mismo es notorio, por lo que se requiere urgentemente de una política ambiental para todas las cuencas que alimentan el Lago de Maracaibo y el sistema lagunar del norte, y de programas y proyectos para ejecutar a corto y mediano plazo.

Al nivel micro, esto es, al nivel de las unidades palafíticas, la persistencia y reproducibilidad se deben sobre todo a la experiencia de sus pobladores:

  • Ya sea la experiencia milenaria heredada por las etnias del sistema lagunar del norte en perfecta simbiosis con el medio natural, aunque ya penetrada por otras influencias mestizas y de las propias etnias urbanas menos apropiadas;
  • O ya sea, por la experiencia adquirida por los pobladores mestizos primordialmente del este y del oeste, que hacen del desecho de las sociedades urbanas la materia prima de sus viviendas palafíticas; ahora bien, estas comunidades no gozan de la experiencia milenaria de las comunidades del norte en medios naturales de manglares, y en consecuencia desconocen la tecnología del mangle, de la enea y de la majagua, por lo que los materiales industriales “importados” de las zonas urbanas con los cuales construyen sus viviendas palafíticas no son los más apropiados.

Además del fortalecimiento de sus actividades económicas, la intervención oficial debiera propender a fortalecer los estudios y ejecución de propuestas de palafitos, tecnologías y materiales de sustitución tan sostenibles y tan bien adaptados climáticamente como los de origen; estos debieran de considerar las particularidades de cada hábitat palafítico al cual vayan dirigidos: ni son los mismos medios naturales, ni las mismas comunidades, ni se ubican en un único modelo urbano, y, en consecuencia, deben ser sensibles a esas particularidades. Probablemente para hábitat palafíticos como los del oeste del lago, habrá que desarrollar tecnologías basadas más en lo efímero renovable y desplazable que en lo permanente e inmóvil, así como el desarrollo de redes de infraestructuras divisibles, autónomas y movibles.

La sostenibilidad y la concepción bioclimática de las edificaciones son en buena medida la prolongación de conceptos transmitidos por generaciones de individuos no arquitectos, basándose en un conocimiento intuitivo del medio y el clima, aquilatado por la experiencia. Es posible aprender mucho de la arquitectura vernácula especialmente de los conceptos de sostenibilidad e integración a las condiciones del sitio que le son inherentes, y lamentablemente las propuestas oficiales.

Por último, conviene afirmar, puesto que numerosas publicaciones internacionales sobre el tema palafítico en Venezuela no hacen mención a los casos tratados aquí, y refieren tan solo las experiencias palafíticas del pueblo Warao en el sureste venezolano, que el hábitat palafítico de origen indígena del Lago de Maracaibo es milenario, y que además el mundo palafítico del lago es muchísimo más vasto territorialmente, más variado, y de temporalidades diversas.

 

EL PALAFITO COMO HÁBITAT MILENARIO PERSISTENTE Y REPRODUCIBLE