EL COLEGIO

El Colegio de Puebla, A.C. (COLPUE) es una institución de estudios de posgrado dedicada a formar investigadores especializados en ciencias sociales y humanidades que buscan impactar en el desarrollo a escala regional.


Caracteres identitarios


Objeto

El Colegio de Puebla, como Asociación Civil, tiene como objeto realizar investigaciones académicas y programas de docencia a nivel universitario de posgrado y de especialización en las áreas de ciencias sociales y de humanidades; así como difundir el conocimiento resultado de sus investigaciones, y colaborar con diversas instituciones nacionales y extranjeras, para la formación de personal en tareas de investigación y docencia de alto nivel, que propicien tanto su vinculación en los ámbitos social y gubernamental, como a la contribución al desarrollo regional y nacional.


Misión

Ser un centro educativo que establezca y desarrolle programas y proyectos de investigación, orientados a la construcción de nuevos conocimientos en el campo de las ciencias sociales y las humanidades; donde a través de la ciencia y el conocimiento, propicie escenarios alternativos a los desafíos de la integración nacional y regional, en el contexto de las relaciones globales, privilegiando la educación y el desarrollo regional en todos sus ámbitos.


Visión

Ser un Centro Público de Investigación y Enseñanza, reconocido en los ámbitos estatal, nacional e internacional, por sus contribuciones en el campo del conocimiento para el desarrollo sustentable, la calidad educativa y las esferas de la administración pública, enfocadas a la transparencia y anticorrupción, a través de sus resultados de investigación y de educación de posgrado para la formación de capital humano con alta responsabilidad social.


Valores

Respeto y Tolerancia. Indispensables para la colaboración y la coexistencia pacífica y armónica de la comunidad del Colegio, para lograr objetivos compartidos que enlazan ideas, creencias o prácticas cuando sean diferentes o contrarias a las propias.

Honestidad. Como bandera de la verdad en relación con el conocimiento del mundo, los hechos y las personas, sobre la base de la verdad y la justicia. Fundamento sobre las que se construye la armonía de la comunidad y el logro de los objetivos institucionales.

Dignidad. Respeto a la persona humana, comenzando consigo misma y en relación con las demás.

Humildad. Virtud de la comunidad para reconocer sus fortalezas, así como sus limitaciones y debilidades en el cumplimiento de sus funciones, asumiendo que todo logro o resultado favorable será siempre perfectible si se realiza un esfuerzo mayor y colectivo.

Libertad. Que privilegie la práctica ética y responsable del derecho de expresión y acción a partir de los conocimientos, creencias y valores personales, que a la vez se enlazan y respetan el mismo derecho de otras personas. Sólo en un ambiente de libertad se puede dar la búsqueda del conocimiento verdadero, las diferencias y el cumplimiento de las funciones institucionales.


Fundación

El Colegio fue fundado el 21 de diciembre de 1984. Sus miembros fundadores fueron el Gobierno del Estado de Puebla, a través de las secretarías de Educación y Cultura, el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología, el Ayuntamiento del Municipio de Puebla y El Colegio de México. El 3 de enero de 1985 el Colegio de Puebla abrió sus puertas a la comunidad académica.

Durante más de 30 años ha realizado una labor formativa de alto perfil investigativo. El Colegio ha desarrollado una tradición académica de calidad y que toma el ámbito regional como uno de sus ejes más relevantes para abrir e impulsar sus posgrados.

Las instancias que permanecen en la Asamblea General de Asociados y que respaldan a El Colegio son: Gobierno del Estado de Puebla, a través de la Secretaría de Educación Pública del Estado de Puebla, la Secretaría de Cultura y Turismo del Estado de Puebla, el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología del Estado de Puebla y el Ayuntamiento del Municipio de Puebla.


Presidentes

El Colegio de Puebla, A.C. ha sido encabezado por ocho rectorías y el actual Presidente, C.P. Omar Álvarez Arronte, mandata el noveno periodo vigente. Los nombres y los lapsos de gestión fueron:

  1. Dr. Mario Miguel Carrillo Huerta (1985-1987)
  2. Lic. Rodolfo Hidalgo Rojas † (1987-1989)
  3. Dr. Mariano Enrique Bautista (1991-1996)
  4. Dr. Luis Fuentes Aguilar † (1996-1998)
  5. Dr. Jorge Efrén Domínguez y Ramírez (1998-2005)
  6. Dr. Manuel R. Villa Issa (2005-2011)
  7. Dr. Miguel Ángel Pérez Maldonado (2011-2015)
  8. Lic. José Alarcón Hernández (2016-2018)

Instalaciones que ha ocupado el COLPUE

El Colegio durante estas más de tres décadas ha tenido asiento en cinco edificios en la ciudad de Puebla. La primera sede estuvo ubicada en el segundo, tercer y cuarto pisos del edificio con el número 1708 de la 11 sur, desde su nacimiento y por un lapso de cinco años (1984-1989). Su relevancia radica en dar hospedaje a un gran proyecto en el momento crítico del inicio.

La segunda residencia de El Colegio fue el edificio en la 4 poniente 719 en el primer cuadro de la ciudad (1991-1999). Esta casa dejó honda huella en las personas que alimentaron la vida colegiada en esos años. Ocupar una casona del centro histórico implica envolverse de un aire de responsabilidad con el patrimonio y con la historia edificada, por su valor arquitectónico y la impresión que deja pisar un presente labrado por generaciones; patios, portones, pasillos, dinteles y columnas. Lamentablemente, a causa del terremoto del 19 de junio de 1999, los daños al edificio obligaron a El Colegio a mudarse.

Por el tamaño que en ese momento había alcanzado nuestra institución tuvo que asentarse durante algunos años en direcciones simultáneas en la colonia La Paz: Calle Tepeyahualco, Calle San Martín Texmelucan 82 y Calle Tehuacán Sur 91, incluso una parte de la Casona de la 4 poniente fue imposible reubicarla y permaneció ahí.

Desde hace casi 16 años nuestra sede es Tehuacán Sur 91. Poco a poco fuimos asentándonos en estas paredes, durante ya casi la mitad de la edad de El Colegio. Aunque los lugares (casas y edificios) son importantes no dejan de ser sólo un escenario, más o menos suficiente; lo más relevante creemos, sin embargo, es la vida que le dan los estudiantes y docentes: lo indispensable al final para que se dé el proceso educativo y formativo es un estudiante que quiere especializarse y desarrollarse y un maestro dispuesto construir un conocimiento trascendente y colegiado.

CONVENIOS